Los bosque preferidos por los bisontes europeos de
Bialowieza son los
caducifolios debido a los mayores recursos
nutricionales que brindan en comparación con los mixtos o los de
coníferas puros. Son bosques muy despejados por la
acción de los
herbívoros y la escasa cantidad de luz que atraviesa el dosel que forma la copa de los
árboles.

Los rastros de bisonte europeo son
fáciles de
distinguir, inconfundibles por su tamaño. Las huellas son similares a las de vaca, algo más estrechas. En las zonas frecuentadas por los bisontes las huellas
están por todas partes. Esta es reciente, de esa misma mañana ya que no tine escarcha.

También son distinguibles los
pisaderos, revolcaderos y
rascaderos en los arboles, similares a los dejados por los
cérvidos aunque de mayor tamaño. Especialmente a finales de invierno y principios de primavera se alimentan de la
corteza de arboles jóvenes formando una parte importante de su alimentación
invernal.

Sus heces son muy similares a las de los
bóvidos domésticos, de grandes proporciones, de consistencia variable
según la humedad de su dieta. Su temperatura nos da una idea de su frescura y si los animales pueden estar todavía cerca.

Y la prueba definitiva, verlos en el bosque. Pese a ser animales colosales con un peso de 750
kg, se mueven por el bosque como espectros, no hacen ruido, apenas se ven, su silueta se difumina en la espesura
confundiéndose con troncos, sombras, árboles
caídos, arbustos ...
Bison bonasus bonasus, Bialowieza primeval forest