
Después de un rato con ellos en el Templo de los Monos en Lopburi, comenzaba a identificar sus expresiones faciales de curiosidad, miedo, indiferencia, advertencia ...

... aunque a veces la comunicación mono-homo falló y el ataque fue inevitable.
Lo que pensaran realmente los monos no lo se, pero a judgar por los actos de alguno de ellos ... yo diría que nada bueno.
1 comentario:
Tremendas fotos tio... Pobre "Oooo", además del bocado y las gafas torcidas, veo que se llevó también un buen tirón de pelos. Yo por si acaso no me separé del niño del tirachinas!jejeje
Un abrazo y a ver si te mando el super video!. Sonia
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