
Pero la realidad es otra, los animales más exitosos son los mejor adaptados al medio y las estrategias que ha ideado la naturaleza son innumerables y algunas sorprendentes.
El caso del perezoso es excepcional, un animal pacífico, tremendamente lento, desprotegido daría la impresión que no puede sobre vivir en un medio tan competitivo y exigente, pero es todo lo contrario lo que a nuestra vista son defectos para el ha sido la clave que le ha permitido sobrevivir en la selva.

Este animal se alimenta de hojas muy pobres en nutrientes por lo que su disponibilidad de energía es limitada. Y esta energía la usa con enorme eficacia, sin desperdiciar ni una caloría, reduciendo su actividad y ralentizando sus movimientos. De este modo también se confunde en el bosque y no atrae a los depredadores.
Debe ser una estrategia acertada a tenor de los millones de años que lleva viviendo en el planeta.
Perezoso de tres dedos, Barypus variegatus.
Parque Nacional de Tortuguero, Costa Rica.