Las costumbres crepusculares o nocturnas de los ciervos dificulta mucho fotografiarlos. Ya que las condiciones de luz suelen ser muy extremas lo que obliga a usar grandes a perturas de diafragma, altas sensibilidades y bajas velocidades para conseguir captar luz suficiente.

En estas condiciones es difícil conseguir fotos nitidez pero también es una oportunidad para probar barridos e imágenes en movimiento.

El resultado de la foto es un enigma hasta que se revela en el ordenador.
Cervus elaphus, Sierra de Cazorla.