25 sept. 2007

El Templo de los Monos (II). Cogito ergo sum

Siempre me han impactado los primeros planos de primates, los detalles de su cara y profundidad de sus ojos. Es inevitable preguntarse que pensarán, como será su conciencia, si muy lejana o cercana a la nuestra.


Después de un rato con ellos en el Templo de los Monos en Lopburi, comenzaba a identificar sus expresiones faciales de curiosidad, miedo, indiferencia, advertencia ...


... aunque a veces la comunicación mono-homo falló y el ataque fue inevitable.

Lo que pensaran realmente los monos no lo se, pero a judgar por los actos de alguno de ellos ... yo diría que nada bueno.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Tremendas fotos tio... Pobre "Oooo", además del bocado y las gafas torcidas, veo que se llevó también un buen tirón de pelos. Yo por si acaso no me separé del niño del tirachinas!jejeje
Un abrazo y a ver si te mando el super video!. Sonia